
Esta es una de esas bromas telefónicas clásicas, el pobre incrédulo y víctima de su imaginación, un taxista de profesión que poco a poco acepta ser actor.
Actor del género de adultos, el bromista le propone ser la estrella en películas porno. ¿Cómo reacciona la víctima?
Publicado por wolfcat en Audios, Telefónicos el 22 Julio, 2008
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