Llega el paciente al consultorio e impaciente, se dirige al médico:
“¡Doctor, doctor!”
“¿Qué le pasa, por qué tanta desesperación?”
“Es que sufro de eyaculación precoz”.
“¡Por la concha de la lora!”
“¡Aaaaahhh! ¡Mmmm!”

Jorge entra al bar y ve a Juan sentado en la barra con una sonrisa de oreja a oreja.
- Juan, ¿por qué estás tan contento?- Jorge, tengo que contártelo todo. Ayer estaba en el muelle encerando mi barco, sólo encerándolo, cuando llega una hermosa pelirroja escultural y me dice:
-¿me das un paseo en tu barco? Le dije -¡por supuesto que te doy un paseito en mi barco! – y cuando estábamos mar adentro, apagué elmotory le dije: – Elige: hacer el amor o nadar – ¡y la muchacha no sabía nadar, Jorge,¡ no sabía nadar!Al día siguiente Jorge vuelve al mismo bar, y de nuevo allí está Juan, con una sonrisa aún más grande que la del día anterior.

Leer noticia completa

Publicado por