Un amigo se fue a Madrid, sabiendo que su novia necesitaba unas gafas de sol, y encontrando una ocasión de comprarle unas muy bonitas y baratas, entró en una óptica.

Después de ver unas cuantas, se decidió y las compró. La dependienta se las envolvió, pagó la cuenta pero, al marcharse, en lugar de coger la caja con las gafas, cogió una muy parecida que había al lado y que contenía unas bragas que seguramente alguna cliente de la óptica acababa de comprar.

Leer noticia completa

Etiquetas , ,

Categoría Chistes cortos, Sexuales

5 comentarios

Publicado por