Cuando parezca que has matado al monstruo, nunca te acerques a ver si realmente está muerto.
Si descubres que tu casa fue construida sobre un antiguo cementerio indio, o alguna vez fue escenario de misas negras, o los anteriores ocupantes estaban locos o fueron asesinados o se suicidaron o practicaban ritos satánicos… ¡múdate cuanto antes!
Nunca leas una invocación demoníaca en voz alta, incluso como una broma.
Nunca bajes a investigar al sótano, sobre todo si se ha cortado la luz.
Como regla general, nunca resuelvas acertijos que abran las puertas del Infierno.
Un loco que estaba en el manicomio y se quería suicidar, entonces se lanzó a la piscina para ahogarse y vino otro loco y lo sacó, entonces el director del manicomio lo llamó para felicitarlo por haberlo salvado, y le dijo: - Fue un acto heroico lo que hizo, pero lamento informarle que el loco que usted salvó esta mañana, se ahorcó en la tarde.
Entonces el loco le dice:
- Ah!, eso lo hice yo, porque lo colgué para ponerlo a secar…
¿De quien es esa boquita?
¿de quien son esos ojitos?
¿de quien es esa narizita?…
yo que se, en esta morgue esta todo desorganizado.
Un sádico, un zoofílico, un asesino, un necrófilo, un pirómano y un masoquista estaban conversando y no tenían que hacer entonces dice el sádico:
- Estoy aburrido vamos a buscar un gato y le sacamos la madre.
Y dice el zoofílico:
- Eso le sacamos la madre y luego le violamos.
Dice el asesino:
- Bueno le sacamos la madre, lo violamos y luego lo matamos.
Dice el necrófilo:
- Esta bueno le sacamos la madre, lo violamos, lo asesinamos y luego lo violamos de nuevo al infeliz.
Entonces salta el pirómano:
- Me gusta la idea le sacamos la madre, le violamos, asesinamos, le violamos de nuevo y luego le prendemos fuego al gato maldito.