El agua es para bañarse… y también para reír.
El agua es para bañarse… y también para reír.
Siempre que encuentras en la calle alguien que necesita ayuda, como este señor, no dudes en prestársela.
Los monos, por supuesto y como corresponde, tienen sus monadas.
Adorable niña cantante. Hay que ver los gestos que hace.
Entre la risa y el espanto, estos gimnastas ponen mal un pie o una mano, y todo se va al carajo.
El cine alguna vez inoculó en nosotros el miedo a que de la ducha salga algo más que agua. Aquí, ejemplos.
Un supuesto ciego se pone a mear en un cauce donde unas personas buscan solaz. El resultado, véanlo.
La rapidez de este perro es burlada por su dueño.
El baloncesto de la NBA siempre es un buen caldo de cultivo de las situaciones graciosas.
Esta vez, el mono y el perro van al metro…